jueves

La obsesión enfermiza de querer saberlo todo...

El oscurantismo familiar, la cerrazón, la negación perpetua -la prohibición perpetua- so pena de que los "ajenos" a la familia -los extraños-, sepan!  He ahí la clave. 
La familia debe permanecer cerrada, acotada, hermética, esa es la mejor medicina para la perpetuación del clan; un clan que se sabe con miedo a todo lo de "afuera". Lo exterior a la familia es peligroso y puede ser dañino, por eso es mejor fortalecer la "oscuridad" tanto mental como física para protegerse (recuerdo con insistencia la manía de mi abuela de cerrar a cal y canto todas las ventanas de la casa cuando llegaba la noche. La misma manía neurótica que heredó mi padre).
Ante este panorama, el niño sufre y se pregunta el por qué de estos comportamientos "autistas", cerrados y siniestros. Se pregunta, en su mente incipiente y en formación, el por qué de esta oscuridad diaria y el por qué "no se dice nada"...
Estos tics neuróticos por parte de padres y abuelos siguen en el tiempo y, lógicamente, dañan la mentalidad del niño, incapaz -por miedo- de preguntar nada ni de plantearse si hay alguna salida sanadora que "estabilice" unos problemas que no son suyos, que pertenecen a otros. Y esa es la segunda clave: los problemas de los otros no son los míos, y me son impuestos por ese miedo ancestral.
La tercera gran clave es tomar la decisión de "ver" el problema -ya de adolescente o de adulto-, de enfrentar lo sucedido y restituir la situación normal. Si se tarda en hacerlo, se creará un problema que resultará obsesivo, esto es, se creará una neurosis. 
Aceptando ya la neurosis como creada, no quedará más remedio que la aceptación de la misma. Y es en esa aceptación cuando se empieza a sanar, cuando se restituye la cordura, el balance mental consciente de una situación que ya se reconoce como "de otros". 
Queda todo un trabajo por hacer y es de manera individual donde se debe trabajar. 
Acabo donde empezó el título del artículo: La obsesión enfermiza de querer saberlo todo procede de la oscuridad recibida por muchos años. Soltemos, soltemos...dejemos ir todo. No procesemos más información, no es necesario. El daño está hecho, y la cura ha llegado...

DEPRESIÓN, UNA TEMIBLE Y PODEROSA PRISIÓN MENTAL

Liderazgo Positivo, Apertura Mental e Innovación | Reactor92

sábado

Que hable el "desconocido"...(título inspirado en una biografía de CG Jung)

La figura del "padre" es un esquema atávico. De niño se idealiza la figura del que "sustenta", sea madre o padre. Cualquier sentimiento de contrariedad se toma como una ofensa, y más aún, como una afrenta; y se traumatiza, esto es, se fabrica un trauma (que puede tardar mucho tiempo en sanar, o quizá no hacerlo en todo el período de vida).
La observación desapegada -cuando se adquiere cierta adultez-  de "lo" ocurrido, deja ver en perspectiva -como mero espectador- el episodio pasado. 
El tomar fortaleza interna, el adquirir responsabilidad sobre uno mismo y sobre la propia vida es lo que da oxígeno y "cierra" los episodios. Más allá de si las experiencias pasadas fueron agradables o caóticas, es necesario lograr este desapego circunstancial: -Esto no fue conmigo! Yo no tengo nada que ver con el suceso...

Hablamos, resumiendo necesariamente, de niveles de consciencia. Cuando se logra "ver" desde afuera, uno "crece". La disposición de este crecimiento es lo que dispensa la "ecuanimidad". En este sentido, el pasar página se vuelve necesario. Y se logra "pasar página" con criterio y madurez. 
 Recuerdo -al escribir esto-, que alguien dijo que es muy positivo observar de nuevo los sucesos traumatizantes pasados "en perspectiva", o sea, como un mero espectador. Siendo espectador del suceso, uno puede cambiarlo a voluntad. Una buena manera de "sobrepasar" el episodio y quitarle todo su potencial dañino, sería mantener la imagen original, pasarla "a blanco y negro- y/o empequeñecerla; reducir la imagen del suceso. Esta "treta" puede servir para lograr el distanciamiento necesario para sanarlo. En definitiva, lograr "ver" el suceso como algo "sin sustancia" y sin capacidad para que nos vuelva a perturbar en ningún sentido. 
Hablamos de CRECIMIENTO PERSONAL siempre y en todo caso...Y esto no es un concepto new age, es algo que deberíamos reivindicar como normativo...


Transcending the Self: A Passage into the Dark Unknown