Llevaba un par de días embotado y deprimido (al igual que mi fregadero). Intentaba desatascarlo con fuerza; imposible. Hoy decidí observarlo y rendirme: -no puedo hacer nada. Me olvido de ello y me siento a comer. A los pocos minutos presiento que "algo" sucederá y no sé qué es. Oigo un ruido brusco y profundo atrás, en el fregadero, como un gran eructo. Automáticamente "sé" que todo está bien. Me siento liviano y centrado. Me levanto y observo que el agua fluye perfectamente...
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