domingo

Quebrando barreras...

El necesario cambio empieza por uno mismo. La redención necesaria está en uno mismo. El camino recorrido nos enseña que la "mutación" es necesaria.
¿Cuántas existencias nos quedan por recorrer? Infinitas...El rebaño exterior aprieta pero no ahoga; hasta que ahoga. Me molesta el tranvia que pasa y hasta el que no pasa (Francisco Umbral, en Trilogía de Madrid - de la poca narrativa que he leído en mi vida-).
La familia, la puta familia...trampa y tesoro (como dice Jodorowsky); lo de puta lo digo yo.
Agárrense que vienen curvas...Hasta aquí llegamos (plural mayestático)

Me propongo ayudar y ayudar-me. En una de mis frecuentes visiones mexicanas, "ví" a José Argüelles en el Bosque de Chapultepec (mi casa): _Spread it out, me dijo. Lanza, ábrete, suelta, suéltalo todo; compártelo. Si compartes eres tu mismo, si no lo haces, no eres nadie. Te quedas solo, y no vale la pena. Nada para mí que no sea para los demás (de nuevo, Jodorowsky).
 Empezemos, pues.  La emergencia espiritual está en muchos, no en todos. Me propongo compartir lo poco (o mucho) que he visto, curioseado y aprendido (para bien y para mal). Si alguien resuena con lo que iré diciendo -vomitando, a veces-, ya será ganancia y el objetivo estará cumplido. No voy a seguir ni guiones ni normas, no me sirven. El aprendizaje de toda una vida llena de normas me ha ahogado; entonces, que tú no te ahogues es un buen objetivo. Si te cubre el agua hasta el cuello, o la mierda -que puede ser lo mismo-, me avisas. Para eso estamos.  Podemos compartir una parte del recorrido para que el resto lo hagas tú sol@. Esa es la clave.
Poco a poco me iré "desnudando", me iré despejando y "biografiando". De momento, nos quedamos con esta breve entrada. 
Gracias por tu atención.

sábado

Santificación de la familia...



La Santificación requiere que nos demos cuenta del problema a abordar. Nuestros ancestros nos han legado cargas que sobrellevamos por pura fidelidad. Reconocer estas cargas es la labor esencial que debemos hacer para, posteriormente, poder alcanzar la propia "individualidad" (individuación, como diría CG Jung).
Sirve de poco rebelarse contra las marcas que nos han dejado; debemos reconocerlas, asumirlas y perdonarlas.
A este trabajo lo llamo "santificación". Santificar a la familia y santificarnos a nosotros mismos, nada tiene que ver con procesos religiosos de ningún tipo. En todo caso, asumimos que lo "religioso" ya lo llevamos dentro y se trata de asumir y centrar un proceso. La religión esencial puede que sea esto: asunción y perdón; redención.
Todo lo que se lleva a la superficie de la mente, a nuestra mente más frontal y material, se puede liberar. Mientras estas cargas ancestrales no las exteriorizemos, será difícil "sanearse".
El proceso es personal, shamánico, sacro. La actividad propia que lleva a la individualidad sagrada es la religión personal. Esto es la santificación, en mi modesto entender. Finalmente, nuestra familia y nosotros mismos, como entidad, somos un único "corpus", un ser único que se sana todo él, retroactivamente.
Los medios o las estrategias para hacer este trabajo son variados y pueden ser muy profundos. Debemos respetar el nivel de Consciencia que tengamos en cada momento y usar las estrategias de trabajo con las que "empatizemos". Se trata de asimilar, cambiar, perdonar y santificar. Esta es la alquimia personal que tenemos que hacer. Integrar a nuestros ancestros, para finalmente soltarlos y poder llegar a la propia individualidad, y hacer nuestra labor lo mejor que podamos, sin interferencias, pues ya han sido "soltadas".
En este punto, nuestra propia luz brillará y se extenderá. Posteriormente, nuestro deber será compartir esa luz propia para que los demás puedan darse cuenta de nuestro proceso y lograr que hagan el suyo; cada quien según sus propias circunstancias y nivel de consciencia. Eso bien pudiera ser el "spread it out" que me "comunicó" José Argüelles en la visión que tuve en México.
Spread it out! Extendamos! Empecemos a lograr la "mutación sagrada"...

viernes

Cambio de nombre...

Si uno desea resurgir de sus cenizas, es porque el "daño" que sobrelleva es demasiado pesado.  Es afortunado un cambio de piel, un cambio de estado, en tal situación. Un entierro también puede ser bien aceptado.
Todo este material "simbólico" ayuda a la necesaria mutación. Enterrarse, dejarse abrazar por la tierra madre, soportarla y "sufrirla", es aceptarla. Buscarse dos almas afines y crear este "acto sacro"; todo forma parte del proceso. Posteriormente a él, es bueno cambiarse el nombre, o el nombre y el apellido, si así se interioriza y se "siente"...Llegar de nuevo a la vida que a uno le pertenece, sin máculas y sin heridas ajenas. Llegar limpio y nuevo, nítido. Aceptarse a una nueva identidad para luego, desidentificarse de ella, puede parecer una paradoja, pero es lo correcto para dejar de darse importancia personal (la importancia personal de la que hablaban Carlos Castaneda y Don Juan).
Así, de este modo, una nace de nuevo, y con una identidad sólo material, a la que no se le da ninguna importancia, aún adaptándola y teniéndola presente. Si le prestamos poca importancia a nuestra nueva identidad, la comunión necesaria con los demás será fluida y cómoda. Al comunicarnos con los demás, sin poseer "esencia", nos "damos" por entero, y así logramos equilibrio personal. El equilibrio personal que se logra tras el ejercicio "macabro" del entierro y cambio de nombre, nos restituye a la verdadera realidad y a nuestra verdadera vocación: sanar y ser sanado. No hay más.
Se pierde el miedo y se pierden las necesidades. Poco a poco uno se encuentra más liviano, más dulce y más "en el mundo, sin estarlo". Tal es esta alquimia beatífica. Y uno se "da". Para recibir hay que empezar dando...Y dando desde la integridad recuperada, se recupera el vínculo sagrado con nuestros ancestros, con nuestra familia. Esa familia trascendida pero presente, es nuestro legado valioso. Lo supimos trascender e integrar. En esa labor, desaparece el daño y todo se reconvierte en bienaventuranza.
Sólo he hablado de generalidades, sabiendo que la tarea es de cada uno. Si se "siente" hay que emprenderla...

"Olvidarse" de uno mismo...

Y sigo con esta "nota". Es preciso hacer el ejercicio de "olvidarnos" de quienes somos. No es algo naïf, no es algo banal ni estrambótico (lo es, efectivamente, para los que son "rebaño"). 
La sanación -la mutación- pasa necesariamente por hacer este ejercicio. No es algo simple, puesto que nos va la vida en ello. O seguimos "ad aeternum" con lo mismo, o decidimos cambiar. 
Qué sucede si decidimos cambiar? ¿Qué sucede si decidimos olvidarnos de nosotros mismos? Pues que las cadenas normales se rompen; el engranaje se rompe. La cadena viciada de lo cotidiano vuela en pedazos. 
Hay precios a pagar por atreverse a realizar el cambio propuesto. Es posible que empecemos a temblar, a creernos que estamos fuera de toda cordura; estos "síntomas" serían como una crisis curativa al uso (en principio, las crisis curativas no suelen ir más allá de tres días, aunque es posible que sus efectos "suavizados" perduren algunos meses).
Aligerarnos del equipaje tóxico que hemos llevado toda una vida conlleva altos precios. Soltamos el equipaje propio y el que tenemos pegado de otros: sean ancestros ya fallecidos o gente viva. 
Cada caso es particular, cada nivel de consciencia es diferente, por eso, cada caso hay que estudiarlo particularmente; no hay recetas comunes. 

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Entramos en los cauces de la creatividad pura y soltamos todos los determinismos y todas las normas infectas...
           

miércoles

Deja hablar a tus ancestros...

Dar la voz a tus antepasados. Asumir que tienen cosas que decir; cosas que quizá se quedaron calladas en el "tras tiempo".
Vivimos ligados a nuestra familia a través de generaciones. Es necesario atender a sus llamados, cuando éstos puede que sean urgentes. La "urgencia" de un llamado la determina nuestro estado mental, y nuestro estado físico también. El sentirnos mal, el sentir que no estamos correctamente "ubicados" en ningún lugar, el sentirnos ausentes y presentes, compartiendo una situación nada cómoda con nosotros mismos ni con los demás. El síndrome del "eterno viajero" es un detalle claro que nos delata nuestra falta de contacto con nosotros mismos y con nuestros antepasados.
Incluso el dolor evidente del cuerpo cuando uno escribe estas lineas, la incomodidad presente que te hace querer abandonar esta tarea. El constante ir y venir de recuerdos familiares, de episodios lejanos y cercanos, de gente que pasa, que corre, que se detiene...Todo esto forma parte de la "urgencia" benéfica de dar la palabra a los que quieren hablar (me viene a la memoria el escrito de CG Jung, "Septem sermones ad mortuos", la que quizá pudiera haber sido una "transcomunicación" con sus propios ancestros. Opinión muy personal, claro).
A través de nuestras fibras corporales, a través de lo que llamamos nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestras vísceras, nuestra experiencia almacenada, nuestras meninges, nuestra memoria...Es a través de estos elementos físicos y psíquicos por los cuales la "voz", o las "voces" de nuestros familiares quieren expresarse. ¿Por qué sucede esto?  Por la necesidad de redención absoluta que ellos tienen; por la necesidad del tan ansiado "perdón" que necesitan. Ese perdón que los hará descansar en serio, que los hará dejar atrás las ansiedades y turbulencias que todavía llevan consigo - a pesar ya de no ser cuerpos físicos, o de no compartir nuestro espacio temporal-.
Esa necesidad de perdón también entienden ellos que la necesitamos nosotros mismos. Es el eterno pez que se muerde la cola, es el ouróboros alquímico donde uno es todo y todo es uno. Nosotros asimilamos a nuestra familia ancestral y ella nos asimila del mismo modo. Esta situación es la que hay que "sanear" para despejarla y limpiarla, para "santificarla".
El vínculo ancestral-familiar puede ser "tóxico" (adjetivo que aprendí de Alejandro Jodorowsky), y puede no serlo en absoluto. En el espacio de vida que nos es dado vivir es donde podemos experimentar esta "toxicidad" y donde sentimos también esa incomodidad de la que hablaba antes: el no ser nosotros mismos, el no sentirnos ubicados, el sabernos insatisfechos en nuestro fuero interno. "E la Nave va"; sí, la nave va por una suerte de camino asumido, por una suerte de trivialidades cotidianas que nos marca la vida, pero nada más.  Siempre en nuestro yo más profundo nos sentiremos ajenos a todo; aún yendo, por inercia marcada por los demás.

 Hay que dejar hablar a los ancestros. Atraer a nuestros "muertos" a nuestro ritmo de vida e "interrogarlos", preguntarles todo, pero preguntarles bien (es aquello de "llorarlo todo pero llorarlo bien", que dijo un poeta).
Atraer, invocar, convidar (con -vida- dar) a nuestros ancestros es un ejercicio saludable y sanador.
En este punto, sigo de nuevo a Jodorwsky, en su libro "Metagenealogía", para acceder a los ejercicios pertinentes a este acto. La didáctica que plasma en el mismo es clara, sencilla y ejemplar para quien la quiera seguir.
 Dependiendo del nivel de Consciencia de la persona, esta "invocación" /invitación a los ancestros se hará de forma más rápida o más laboriosa. Tampoco importa mucho este punto. Lo interesante es que se decida hacer el acto y se quiera hacer; que no haya auto sabotaje, que no haya resistencias propias a creer que lo que vamos a hacer es una tontería, o que no tiene ningún sentido.
En el momento que lo "sintamos" interiormente, decidimos actuar. Repasamos nuestro estado mental, nuestra vivencia, nuestro deambular cotidiano y nos lanzamos. Nos soltamos e "invitamos" a quien sintamos que nos puede "echar una mano": pueden ser abuelos, padres, tíos, hermanos, etc. Lo podemos visualizar, ubicar físicamente en el espacio, sentirlo, "vivirlo", saludarlo, agradecerle su presencia en el momento. Le compartimos nuestro estado físico y mental y dejamos que "hable", que nos aconseje, o que "actúe" como a él le plazca. Algo sacaremos en claro, aunque quizá no sea inmediatamente. El tiempo de espera lo tenemos nosotros, es nuestro problema, no el de "ellos".
Este intercambio de "impresiones" nos puede ser beneficioso ya que actuamos de buena fe y sin supersticiones. Es importante olvidarse de protocolos y de rituales mágicos. El intercambio ha de ser natural; tan natural como si ellos siguieran viviendo entre nosotros, en el plano físico.
La "ayuda" que se obtendrá podrá ser retroactiva: me ayudas a "comprender" y yo te ayudo también a "comprender". Esta comprensión "de doble vía" puede ser sanadora. Este "dejar hablar a los ancestros" es regresar al equilibrio perdido, es regresar a nuestro centro. La frecuencia con la que se haga la medimos nosotros. Al fin y al cabo, la "frecuencia" es solo un concepto temporal que no tiene sentido para los que ya no están.
Feliz viaje.

*Nota.  las pautas y la idea de estos ejercicios las puedo transmitir personalmente a cada quien. Simplemente he intentado escribir de modo general, y basándome en experiencia personal. Recalco que es muy útil usar el manual mencionado arriba para tener idea clara de este proceso. Insisto: no hay magias, no hay ritos, todo es tan natural como lo son -y lo han sido- nuestros vínculos familiares con los que nos han precedido.





lunes

Visiones propias. El Baile Sagrado.

El "Baile" sagrado, La "danza" sagrada. El equilibrio de las energías masculina y femenina es la clave del Ser en necesaria "homeóstasis", en estado de "centro" perfecto. Cualquier exceso por alguna de las dos polaridades nos lleva al "desencanto", es decir, al desequilibrio psico-físico.
La tendencia social desde siempre, ha sido polarizar las energías intencionadamente para promover el estado de caos personal y global. Ante este hecho, la manipulación por parte de los "Oscuros" -los que están en la sombra de todos los procesos- se hace más fácil.
Hubo una época donde no era necesario el conflicto, de hecho, no existía la palabra "conflicto". En aquellos tiempos el Ser estaba necesariamente "unificado", coexistía a nivel armónico con todo el entorno. La vivencia "natural" era la norma -sin serlo-, porque no eran necesarias las normas.
Cuando tuvo lugar lo que yo denomino "la gran distorsión", se crearon las polaridades y el Caos se generó como consecuencia querida y necesaria. La posterior "modernidad" nos trajo la confusión, las enfermedades creadas, la insatisfacción y el mal vivir: todo a propósito para el "alimento" de los "pocos" que generaron la "gran distorsión".
Así, de esta manera, y como contrapunto, se creó el "movimiento reequilibrador posicional", justamente para adormecer a la parte que colapsó todo el orden normal de las cosas y los cuerpos.
El problema fue -y es- que este "movimiento" tiene pocos adeptos, ya que exige que el nivel de inquietud y el nivel de Consciencia sean algo elevados para lo que es el nivel aceptado como normal en nuestra sociedad corrompida y desequilibrada. Ellos, los "pocos" que saben esto, se congratulan de que sea así, ya que se aseguran de que no les llegue la aniquilación por la contraparte. Saben perfectamente que, por lo menos de momento, antes nuestra coyuntura desarmonizada, no hay peligro de que su poder se vea amenazado.
 Soy de la idea de que, poco a poco, la balanza se irá equilibrando y que su poder será eliminado, lográndose así, una restitución del equilibrio perdido. Todavía estamos, de todos modos, en plena crisis y en pleno estado de desarmonía. Tengamos todos paciencia, no se trata de que el bien arrase al mal, puesto que no hay ni bien ni mal. Simplemente se "equilibrarán" las tendencias y la normalidad llegará de manera natural al entorno y a las entidades psico-físicas.
 Enunciaba al principio de la comunicación escrita, "el Baile Sagrado". Este no es más -ni menos- que la completa restitución del equilibrio armónico del cuerpo y de la mente. El ejemplo perfecto del "andrógino" alquímico que no necesita de ningún trabajo equilibrador ya que, él es, en suma, "todo" lo que se necesita para Ser y dejar de Ser...
El gran aliado de la distorsión ha sido la polarización energética y social (ya lo he mencionado arriba). La gran arma que tenemos es el regreso necesario a la vida natural armónica. ¿Cómo se hace esto? Logrando, exponencialmente, que cada ser preparado entienda que las polaridades son una ficción impuesta; que se entienda que la renuncia a lo femenino y a lo masculino es una necesidad para la curación propia. En este encuentro de la "equidistancia perdida" radica la propia redención.
La armonía se consigue entendiendo estas claves, aunque cada quien lo captará a su debido "tiempo consciencial".
Piensen y visualicen nuestro estado actual de las cosas: el caos reinante y el desasosiego; la necesaria y creada "polarización" personal y social.  A un paso estamos del cambio. Entendamos que no somos ello: ni masculino ni femenino.

*nota.  es conveniente y necesario atravesar las polaridades, manifestarse con una de ellas, o con las dos y, precísamente para abandonarlas después del trabajo "sagrado". Un ejemplo de esta distorsión lo tenemos muy cerca, y como espejo: nuestra familia, nuestros ancestros y las conductas "normales" y absurdas que nos han impuesto.




de Ajahn Sumano...

Una advertencia!  Una vida que no progresa, se hunde en variedad de depresiones. El estancamiento es la muerte espiritual. Cuando el espíritu es suprimido, se desliza hacia la oscuridad... (Ajahn Sumano Bhikkhu).


Hay que moverse. Siempre. Buscar hacer cosas de manera mecánica, sin pensar en el provecho ulterior.
Cambiar constantemente de alternativa, no quedarse en supuestos "planos" y cómodos. No "adocenarse"...
La necesaria Mutación vendrá después, pero primero es el movimiento y el cambio. Lo resumo de esta manera: Movimiento- Cambio-Mutación (MCM). 
Movimiento físico y psíquico. No entregarse a ninguna "categoría social" propuesta por el nivel de consciencia actual, ya que esto significaría el "gregarismo" que quieren "esos pocos" que gobiernan todo. No se trata de ser antisocial, pero sí buscar cierta heterodoxia.
Estas actitudes "fuera de la norma" provocarán el cambio necesario en nuestra estructura psicofísica.
Incluso es posible que ciertas estructuras neuronales también "reaccionen" ante este cambio propuesto y se acomoden a nuestro nuevo estado de "ser".
La mutación final (objetivo perseguido por este Blog), se logrará de manera natural e irreversible. Tenemos tiempo para ello, aunque no demasiado...Como también dice Ajahn Sumano: " Es más tarde de lo que crees. Sólo queda tiempo suficiente"...
Qué los Oscuros cedan, y no logren dominarnos, depende enteramente de nuestra CREATIVIDAD!






sábado

Momento presente...

El pasado influye -y dicta- el futuro. El futuro -creado mentalmente- se basa en el "dictado" del pasado. 

Y si nos tomáramos unas vacaciones "perpetuas"? En eso consiste la "persistencia" en el PRESENTE.
La vida lineal -el tiempo lineal- continua, sin tregua ni demora. No podemos evitar "no estar" en la cadencia temporal, pero sí  nos podemos "abstraer" de esta condena. La meditación es una buena -quizá la única- herramienta para "despegarnos" de la cadena temporal de sucesos. 
Todo seguirá pasando, ocurriendo, aconteciendo, pero nosotros ya no seremos los mismos. Es un "estar sin estar", un estado "brillante y lúcido" que aporta una extraña frescura...

Me he convertido en un buscador incansable de este "momento"; el único que existe, y siendo consciente de que este momento buscado, deja de existir en el mismo momento; es decir, en un momento se convierte en pasado: por eso la "inexpresibilidad" del presente y su extraña vivencia atemporal. 
Vivir en el no tiempo...
En esos "momentos" de abandono, surgen la compasión y la amabilidad acerca de todo. Uno "comprende" que no es nada personal en sí mismo, a la vez que le embarga una sensación de grandiosidad insignificante. Todo lo paradójico se une en un solo instante.  En ese "Instante Santo" tampoco se necesitan terapeutas; en todo caso, se abandonan los que se tengan. Uno es, simplemente, en lo atemporal...
   

Imaginación creadora. Una faceta que consideraba "enfermiza"...

La imaginación forma parte de la sanación. La imaginación "creativa"... 
El diálogo, por imaginado que sea, establece una relación entre el "yo" y el "inconsciente"; lo siento bien cierto. Me apoyo en lo leído en el libro "Psicología y Alquimia", de CG Jung.

Estaba pensando en los "diálogos" que establezco (que "me" establezco) con personas, personajes que ya trascendieron. Les pongo nombre e imagen. Me vienen a la mente "por ellos mismos"...
Lejos de discutir si son reales o no, dejo fluir el acontecimiento. Qué importancia tiene si uno "canaliza" (palabra que no me gustado nunca, por considerarla demasiado "new age"), "mediumniza" (que me lo acabo de inventar), o fantasea. Lo interesante es que la creación que uno hace, o establece, por muy bizarra que sea, si se cualifica como expansión de consciencia, puede llegar a ser hasta curativa. Y es que uno se "abre", se libera, se quita lastres normativos de encima y se "aliviana"(como dicen en México).
Regresando a Jung, en este tipo de prácticas, uno se acerca a lo "numinoso"; se "abre" -ya digo-. Uno puede experimentar hasta catarsis; diversas catarsis...
Es, pues, interesante y hasta recomendable establecer estos "diálogos" con los "de afuera"; hasta se pueden aclarar asuntos "dormidos" o perdidos en la propia genealogía, en algún ancestro que quiso decir algo pero que no pudo; o que lo dijo pero nadie lo entendió en su momento (ya dije en otra entrada anterior que los "no dichos" en la familia suelen ser un problema a resolver y algo que ayuda a romper el nudo tóxico que este problema creó, es precisamente, un diálogo "inventado").

Así es que podemos "romper" la ortodoxia de los comportamientos normativos (comportamientos sanos, que dirían los siquiatras convencionales; y digo siquiatras sin la "p", ya que no la merecen. Saco esta idea del blog erudito de César Tort, que recomiendo encarecidamente).

El ser "oveja negra" ayuda en la sanación propia. Es bueno y conveniente convertirnos en ovejas negras. Alejandro Jodorowsky los llamaría "guerreros"; está bien. A mi, el término oveja negra me convence más. 
Aprovecho también para recomendar cualquier lectura de los libros del maestro Jodorowsky, apuntando de nuevo hacia su "Metagenealogía"(ya nombrado en entradas anteriores), que esclarece totalmente el camino a seguir para actuar creativamente y ser uno mismo.

Inventemos entonces, creemos diálogos inventados, otorguémonos la licencia de la heterodoxia y realicémonos a nosotros mismos. Sigamos...

                         

viernes

Cuerpo perfecto...

Asumimos nuestro cuerpo? Casi nunca... 

Estar satisfechos con nuestro cuerpo. Jugar a mentirnos, para decirnos la verdad. No tomarnos en serio. La muerte está a la vuelta de la esquina; pero la vida también.

Decía mi amigo, el General mexicano JCA: - Mienta siempre con la verdad.

Cortar el cordón umbilical...

Nos mantienen atados a nuestra infancia. Accedemos -por ley ancestral- al "trato" que supone mantenernos "atados" de por vida; a no ser que tomemos consciencia y cambiemos este "estado".
Es muy fácil y socorrido hablar de la madre castadrora que mantiene al hij@ sumido en un vasallaje perpetuo...(Ver el libro "Metagenealogía, de Alejandro Jodorowsky).
Siendo eso cierto, siento que va mucho más allá. Hay más cosas que decir...
Nos mantenemos atados a nuestros ancestros por una suerte de sumisión, de juramento y/o de secreto que debemos mantener. Es un mandato que nos transmiten nuestros "muertos" para que lo llevemos como un estigma; tal es esa "orden ancestral". Este ejemplo también entiendo que es otro cordón umbilical; y puede haber otros: ataduras (cordones) con individuos que son o nos fueron "cercanos" y que nos "legaron" o transmitieron  "órdenes", conductas o comportamientos -que nunca fueron nuestros, nunca fueron propios- para cumplirlos.
Lo que yo llamo "miasmas" o "embrujos", también son ejemplos de cordones umbilicales que llevamos inseridos en nuestra psique.
 (En este punto, pienso en el libro de Gutierre Tibón, donde centra lo que es y representa el "Ombligo"/Umbilical. Sugiero su lectura para quien quiera entender este centro sagrado donde confluye -quizá- lo escrito en esta entrada).
Regresando a los cordones umbilicales, es posible tomar consciencia y "cortar" ( o empezar a cortar) el vínculo tóxico de toda orden o "embrujo" falso que nos han impuesto.
Es necesario ser conscientes -ya digo- del problema (obviamente, previo estudio de manera individual, o apoyado por alguien de confianza) para, a través de una serie de rituales o estrategias, lograr "hacer el corte". Este "acto" resulta muy abierto, ya que tiene que acomodarse al nivel actual de consciencia que tenga la persona "víctima" del problema y, así, poder ayudarla de la manera más efectiva posible.
Debemos, en suma, cortar nuestros cordones umbilicales para facilitarnos el tránsito hacia la liberación propia y recuperar nuestra vida intransferible y limpia...Y todo ello como paso también previo al necesario cambio y a la mutación final.


Recuperar la "Comunicación"...

Hemos perdido la "comunicación" con la Consciencia. Nos han hecho perder la Comunicación; nos han "intervenido" de manera deliberada -quizá-.
Estamos perdidos en un mundo tóxico, ajeno y zombie.


En nosotros está recuperar la sintonía perdida con nuestra Consciencia.
No temamos ser tachados de ovejas negras. El rebaño actúa con ignorancia, pero no con malicia. De todos modos, nos hace daño. A los hiper sensibles nos daña todo, creo...

Enfoquémonos y centrémonos en la Luz. Concentrémonos en la visión que nos une.

En Cienciología -la cienciología free zone , que no la Iglesia-, nos definen ARC (afinidad, realidad, comunicación). Es un parámetro verdadero, dejando de lado todo sectarismo. Hay que recuperar estas tres fases para proceder correctamente y "limpiarse".
Yo hablaba en otra entrada de este blog, de Movimiento, Cambio y Mutación (MCM), que vendría a equiparse a las siglas cienciológicas.
Escojan cualquier combinación o, incluso, simplemente céntrense en la necesidad de "cambio" y "recuperación" de la comunicación perdida. Dará resultado.

Empecemos ya este trabajo sagrado...Como decía Ajahn Sumano en "Meeting the Monkey Halfway": "Es más tarde de lo que pensamos. Sólo queda el tiempo suficiente"...





Exteriorización...

En México, I.T. me habló de la "exteriorización". No entendí bien el término, en primera instancia. Posteriormente lo fui procesando y captando.
La "exteriorización" puede significar "ver" (uso "ver" en el sentido shamánico) toda tu experiencia vivencial desde "afuera".
Uno "se sale" de su cuerpomente y logra "ver" claramente que sucede "afuera".
Muchas veces, esta experiencia se obtiene de manera natural, casi sin esperarla; otras veces, se obtiene debido a alguna pregunta o experiencia que se persigue...

La "exteriorización" se sitúa, entonces, fuera del llamado espectro de la consciencia. Así, se puede abarcar uno mismo desde todos los ángulos posibles, pero siempre desde "afuera de uno mismo".
Si se logra hacer esto con éxito, "todo" lo que nos aqueja y nos sucede -sin dejar de sucedernos-, pierde sentido, se disuelve.
Es interesante vernos y comprendernos de modo "relativo", sin tomar parte directa en lo que nos pasa.
Es recomendable "exteriorizarse" para ver lo poco importante que es lo que sea que nos suceda. Es una cura de humildad posible. ¿Qué somos ante "el todo"? ¿Qué nos sucede y por qué? ¿Podemos "soltar" nuestra experiencia de "algo" transitorio? Y, ¿en qué medida podemos soltarlo?

La "exteriorización" también nos pone en comunicación directa con nuestra verdadera Consciencia. Recuperamos la conexión con ésta -como dije en otra entrada del blog-.
Exteriorizarse y comunicarse son partes esenciales del proceso al que llamo "Movimiento-Cambio-Mutación".

 

Cuando el mundo personal deja de ser mundo...

Cuando te das cuenta de que le Amor lo abarca todo, es que tu mundo personal se desvanece.
Llegar a ese punto mágico cuesta trabajo; o nos imaginamos que nos cuesta, pues tal es nuestra concepción del "tiempo".
El tiempo lineal nos parece que transcurre, pero no es así. El tiempo circular es el que importa. Lo que no comprendemos con los cinco sentidos nos abruma y nos previene de "ver" más allá de nuestro ser burdo y material .
El objetivo de la Mutación esperada (la meta final de este trabajo) es la completa "anulación" del tiempo.
El Amor es lo mismo que el Tiempo. El Amor se subsume en el Tiempo. Ambos abarcan el mismo "espacio". El Ser sin Ser, el Amor por el Amor. Lo nunca concebido que se sobrepone a lo concebido.
El estado de perfecta beatitud puede emerger cuando las barreras entre lo mundano y lo inimaginable se rompen.
Los límites de la imaginación, las barreras, la pertenencia al rebaño social. La miseria, en una palabra...
¿Cómo se transgrede la miseria humana? Reconociendo que no somos nadie ni nada ejemplificado. Saliendo de esta fachada social que nos han impuesto, trascendemos nuestros límites y nuestra realidad cotidiana se esfuma. Dejamos de ver como humanos simples y empezamos a "ver" como héroes.
El trabajo del héroe es este, precisamente: la transgresión del mundo ancestral -necesariamente dual- y la asunción de la "ultra realidad"; la verdadera mutación.
Es así como nuestro mundo personal se desvanece (nuestra historia personal se cae), para no regresar jamás.
El "Héroe" que logra hacer este trabajo deja de ser un mero actor, un mero "fantasma" y empieza a "trabajar" en el mundo; y hace esto porque ya ha abandonado el que era "su mundo personal". Y así trasciende y "se trasciende" a sí mismo.
Me temo que este punto final es lo único que vale la pena, pues "todo" lo demás se desvanece de manera natural (es el regreso al "mercado" de las etapas del Zen)...



Ejercicios para "despegar". Hablemos con José Argüelles (una ficción mental)...

Mantengámomos unidos en el tubo de Luz. 
El tubo de Luz destila clarividencia. Los vehículos del cuerpo así la reciben y son sanados. 
Todo lo superfluo queda fuera de nuestro "destino". El material lumínico/álmico se restituye en su integridad. No es necesario ningún esfuerzo. Los procesos de ascensión son tratados persona a persona. 
Cuiden su mente! Manténganla en constante indagación y vigilancia. Es la herramienta principal de conexión con los "campos" superiores dimensionales. 
Acerquen la plegaria a la Luz. Enfóquense en Ella...
La "polución" que se ha creado tras multitud de vidas atravesadas -sin criterio- nos ha llevado al caos. Es necesario "barrer" sistemáticamente todo lo superfluo/basura mental. 
La meditación en el Eje superior /Hunab Ku es clave. Sientan su influjo; ordenen la mente, déjense llevar. 
El Amor nos une a todos. Algunos, no lo han sentido así y se han descarriado por innumerables caminos ajenos para evitar que la Verdad aflorara en sus corazones. Reciban esta buena noticia. El Amor UNE y nos hace sólidos. La intención de propagar esta "Idea" es necesaria para la completa ascensión de todos los hermanos. Así, los que se olvidaron de este objetivo, lo recuperan, gracias a nuestra "Intención". 
Colaboremos todos los que podamos en este trabajo.  La tarea es global y unitaria, aunque la sensación de soledad pueda perdurar un tiempo. 
La Mutación se consigue siendo persistente en la tarea encomendada. Hagámonos UNO en la Luz. 
Acariciemos la Verdad. Sintámomos que somos "objetivo cumplido". Persistamos! 
Abrazos desde la Consciencia Cósmica!  Estamos conectados, siempre...

(Es bueno dejar hablar a la imaginación propia; es bueno imaginar diálogos con los que hemos sentido "cercanos". Es un buen ejercicio para "soltar" presiones innecesarias y regresar al "centro" de cada uno.
Pueden imaginar a cualquier personaje con el que se hayan sentido próximos y "hacerle hablar". Quizá también entablar un diálogo con él. Es otra manera de soltar la basura mental y los condicionamientos que las "normas" absurdas de la sociedad infantil en que vivimos, nos "imponen".
Actuemos sin sujeción a ninguna imposición infantil. Que nadie nos diga lo que es "normal" y lo que no lo es.
Sintámonos "fuera del rebaño". Actuemos creativamente, sin importarnos las opiniones ajenas.
La "sanidad" mental viene de hacer este tipo de ejercicios. La asunción del propio Ser proviene de estas actividades fuera de la "norma" social.
Seamos, siempre que podamos, profundamente "antinormativos". Sintamos, gocemos nuestras excentricidades y heterodoxias; así lograremos "centrarnos" más, aunque parezca una paradoja.
La creatividad no tiene que tener límites. Rompamos todos los que podamos, creativamente...

     
                                José Argüelles.


Contemplarse (Auto aludirse)...

Jacobo Grinberg, cercano, como casi siempre, escribió un librito, a modo de manual, que tituló "Meditación Autoalusiva". Me sirve como referente necesario para ejemplificar lo que sigue.

Buscar el necesario "centro" de cada uno. No se pretende llegar a ninguna parte, al contrario, uno se perderá en su sola "esencia". Todo error es bienvenido, pues es parte del éxito del "no hallarse" en ningún lado. 
La meditación silente, sentada, buscando-se el "Centro" (El centro en medio de las circunstancias); puede ser también "Vipassana", es correcto. Es posible que el mismo Jacobo se basara en este tipo de técnica. La auto alusión es, de hecho, vipassana...Entrar en la normalidad, abandonar cualquier artificio, abandonar cualquier búsqueda. Simplemente ver-se, aprender a sentir y a "dejar pasar".

La Mutación Esencial (título de este blog), precisa de la meditación; del encontrarse a sí mismo para saber que no hay sí mismo. Trascender las necesidades, encontrar la austeridad y la sencillez. No dejar de hacer nada en concreto, pero hacer sin expectativas. 
Lo que somos, lo hemos sido siempre. Eres lo que eres...
Abandonarse al Ser completo, encontrar la mezcla necesaria para saberse de "sabor neutro", sin artificios. 
Simplemente "sentarse" y dejar fluir todo...Uno hallará la "frescura" necesaria siendo "centro".

"Empleado" del Tiempo...

Para dejar de ser un "empleado" del tiempo hay que trascenderlo, a costa de estar "presente" en el "ahora".
Si se logra permanecer presente en el ahora, se cruza inevitablemente una sensación extraña, como de ahogo, de des/ubicación (toda nuestra vida hemos estado "ubicados", dormidos, en modo "walking zombie"(https://www.youtube.com/watch?v=In-s50dC4Cc).

Si uno insiste, si practica este nuevo "estado mental", se pacifica "lo emocional propio" y, poco a poco, dependiendo del nivel de consciencia de cada uno, se entra en el "cambio".
El Movimiento se inicia con la intención de abandonar el lastre que hemos llevado toda la vida (nuestro propio lastre y el de nuestros ancestros, el de nuestra familia, los vivos y los muertos), el Cambio se actualiza cuando practicamos, mediante la meditación adecuada, el "estar presentes", y esta práctica llevará a la Mutación final, a la fragmentación de nuestro yo antiguo, a la asunción de un yo más global y más impersonal...A un "estar en el mundo" para santificarlo y bendecirlo, sabiendo que lo único que cuenta es este único "instante". 
Nuestro paradigma enfermo cambia, finalmente...

Agradezco, una vez más, a Ajahn Sumano su inspiración y sus palabras, que son soporte apreciado para lo que intento transmitir.




Nostalgia (la importancia personal, quizá)...

Creo que detrás de la nostalgia hay un crecimiento propio que no queremos reconocer. Tenemos "nostalgia de" porque nos consideramos "alguien"; y alguien que sufre. Si dejamos de considerarnos alguien "importante", la nostalgia pierde sentido.

Me decía una vez, un amigo consejero: - Te sientes vacío y raro porque te estás despidiendo de temas antiguos y pasados. Esto es el crecimiento personal, lo siento...
(añado: para lograr este "crecimiento personal" no hay que asistir a ningún curso ni pagar nada; nos viene dado "de serie", y gratis)...

Disertación "imaginada" de CG Jung...


Hay que ir profundamente hacia "adentro". No tener ningún miedo ni reparo en transgredir lo que se considera "normal". La psicología "normal", de manual, no sirve; o sirve para bien poco. 
Desnudarse ante uno mismo significa eso, justamente: quedarse vacío de contenidos (de contenidos inconscientes). 
Uno esta lleno de "basura" mental. Esa basura hay que reciclarla y llevarla hacia el consciente; actuarla - en una palabra-. La "actuación" mental significa que todos los contenidos considerados "buenos", "malos" o "neutros" son susceptibles de exteriorización. Esa exteriorización permite "blanquearlos". Entiendo "blanquearlos" como el ejercicio de des/hacerlos, de quitarles su poder. 
Cuando se actúa de esta manera, uno se "separa" de sus propios contenidos mentales y los ve desde "afuera" de uno mismo, con distancia...Ello permite dejar de patologizarlos y entenderlos como simples "acontecimientos" en la vida. 
Llamaría a este ejercicio: limpiar la basura mental. 

(...)

Nota del autor: me viene a la memoria un libro de Fritz Perls, que se tituló en español: "Dentro y fuera del cubo de la basura".  Encuentro una clara semejanza con lo que "dice" el maestro Jung. 


(...)

Decía (Jung), limpiar la basura mental . De este modo, logramos sentirnos libres, dejamos de culpabilizarnos, en última instancia. Uno es un individuo "separado" de sus contenidos mentales.
Podríamos decir que hacemos una suerte de alquimia mental para reescribirnos como individuos. 
Se actúa, de este modo, individualmente, para subsumirse en el "todo" conjunto. Cesa la importancia personal y pasamos a formar parte del "global". Se mantienen nuestras características propias pero dejamos de "prevalecer" sobre los demás. Logramos una especie de "unidad con el todo".
 Este ejercicio nos evoca una sensación de humildad, de compasión y -en última instancia-, de trascendencia...Lograr esto no es cualquier cosa; podría ser la base y los fundamentos de un cambio transpersonal que nos llevara a incrementar nuestro sentido de la vida; el hecho trascendente de "estar en el mundo",sintiéndonos parte de él y entendiendo al "otro" como verdadero "semejante"; alguien que también está en nuestra misma "lucha" por la supervivencia...

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