-Hola...
_Hola...(me contesta el señor pakistaní encargado)
- ¿Tiene agua mineral en packs de a seis?
- Sí. En el segundo pasillo, arriba de los congelados.
-Gracias.
Me doy cuenta de que "algo" ha cambiado mi percepción del espacio/ tiempo. Se borran todos mis condicionamientos como Ego que deambula. Desaparezco y permanezco liviano; no sé definir el "momento". Sé que obtengo un Satori...
Pago la mercancía y me marcho. No se necesita mucho más...
Es ahora, siempre, y sencillamente el "momento" cotidiano que ha cobrado "dimensionalidad". No me siento nada y me siento el "todo".
¿Dar las gracias? A qué o quién? Sucede, nada más. No existe nada más, ni nada menos.
No hay meditación, ni rituales, ni preparaciones cansadas, ni templos, ni imágenes de Buddha. Sólo el "verbo", yo (si es que soy yo) y el señor pakistaní de la tienda...
Gassho!
No hay comentarios:
Publicar un comentario