La recuperación del Ser Esencial -que hemos perdido u olvidado-, puede durar el resto de nuestra vida...
jueves
La neurosis de "no perderse detalle"...o la obsesión por entenderlo "todo".
lunes
El miedo a "tener miedo"...
¿Por qué se tiene miedo al miedo? La vital zona de seguridad de la personalidad (falsa).
Se le teme a romper las barreras que nos encierran en un falso círculo donde creemos que nos desenvolvemos con "total seguridad".
¿Quién nos metió en este círculo? Nosotros mismos por medio de la "norma exterior". ¿Y qué es la norma exterior? La conformidad con la vida diaria de los muchos, los que tienen un nivel de consciencia standard que no toleran -porque les temen- a los que logran "salir" de ese círculo normativo imperante.
La "impronta" normativa que nos meten es una marca de fuego. El trabajo de vida es salirse de este círculo. Por eso le tenemos miedo al miedo. Si nos salimos del círculo (normativo, trivial, cotidiano, reglamentado, "castrador") tememos morir. Así es de crítica y fija la "marca" que nos imprimen.
El miedo al miedo, es el miedo a "vivir". Es así de simple y de complicado. Es el miedo a quebrar todo lo antiguo, todas las etiquetas que nos han colocado y que conforman nuestra personalidad cotidiana. La vida conformada -y dedicada- a los demás para parecer -ante ellos- que somos "correctos"...Y esta "correctud" nos limita y nos va "matando" lentamente.
Por eso tenemos ese miedo a tener miedo. Miedo a ser nosotros mismos, en puridad y en esencia.
Solución: muchas, pero no son fáciles. El primer paso es "darse cuenta" de la farsa que vivimos. Seguidamente, tomar "una buena cuerda" (o técnica de ayuda), para luego "soltarnos". Sólo así veremos nuestra vida "antigua", en "perspectiva". Así empezaremos a perderle miedo al miedo. Y seremos libres; y muy a pesar de los demás...
Aprendamos a soltar al "monstruo" que llevamos dentro. Somos nosotros mismos...Buen viaje.

jueves
El "no hacer" en medio de los "hacedores"...
- Tú no perteneces a esta estructura normal. ¿Por qué te agobias, entonces?
Limítate a la grandeza de ver pasar la vida...¿Hay gozo más sublime que éste?
La misión de cada uno debería ser dejar pasar y dejar hacer.
Se puede "estar", perfectamente, en medio de esta vida estructurada, que obedece sólo al propósito de perdurar en una cadena -clan de vida- que sirve sólo para eso: la perpetuación normal de la actividad social.
Estos "seres sociales" sirven sólo a tal propósito, a nada más. En esta fijación activa se centra y discurre toda su vida. Por eso no se plantean problemas metafísicos ni existenciales; no los necesitan. Tampoco los contemplan, porque están fuera de su alcance consciente. Estos seres pueden sufrir pero siempre lo harán con respecto a sufrimientos "sociales" y bien establecidos. Por tanto, vamos a dejarlos hacer su labor (laissez faire), que no necesitan nada más.
Si uno es consciente de que está fuera de este "espectro" (el espectro de la Consciencia, que diría Ken Wilber), se "cura" y se salva. No es fácil, pero, llegar a este punto de consciencia.
Regocijémonos de las virtudes de los humanos -como se reza en el Budismo Tibetano-. Los seres "sociales" también poseen virtudes.
Hasta que no "arreglemos" -o constelemos, que viene a ser lo mismo-, nuestra propia realidad, no sanaremos.
Reconozco que soy un "no hacedor", debería ser la premisa para el que realmente no lo es...
No le busquemos significaciones esotéricas ni religiosas a este "hecho": simplemente "actuemos" en la consecuencia de lo que somos. Los demás "hacen cosas"; perfecto, así es su trabajo esencial. Nosotros -yo- "no hago cosas" -a la manera normal, por ejemplo-. Bien. Cada quien en su parcela. Y Dios en la de todos.
Disfrutemos "haciendo" favores a los que nos los pidan, siempre que podamos. Tenemos múltiples ocasiones para ello, ya que los demás, cuando se sientan vacíos -dada su absorción en "lo" cotidiano-, nos lo van a pedir...
La obsesión enfermiza de querer saberlo todo...

sábado
Que hable el "desconocido"...(título inspirado en una biografía de CG Jung)

miércoles
El cubo de la basura...

jueves
La "norma" generacional...
miércoles
condicionamientos...
Pretendemos "acomodar" las respuestas emocionales de otros a nuestros intereses, y para que no nos dañen esas supuestas respuestas de terceros. Y nos cuesta entender que es imposible controlar esta interacción con los demás. A partir de eso surge, casi siempre, la decepción, la desilusión y hasta el daño emotivo y físico (en el caso de que la decepción sufrida se transforme en enfermedad o en síntoma).
Tenemos que aprender a fluir, dejar pasar las cosas (laissez faire); olvidar las reacciones de los demás y no poner expectativas de logro.
Eso sería otro eslabón más en la cadena utópica de "movimiento-cambio-mutación".
Lo ideal sería aprender a transmitir como lo hacían algunas civilizaciones antiguas, y me viene a la memoria visual el ejemplo de algunos glifos mayas: transmisión y aprendizaje verbal...

Respetar los "momentos" (respetarse)...
Los momentos de "crisis" hay que saborearlos. Duelen, es obvio, pero hay que dejar que duelan.
Si no nos entrometemos demasiado en esos momentos, y dejamos que fluyan, pierden fuerza -cuando tienen que perderla- y se inicia una nueva etapa que, necesariamente es "mental". El mental propio nos señalará la nueva directriz.
Es lo que llevo mencionando en varias entradas de este blog: movimiento-cambio-mutación.
Dejémonos mecer por el viento como si fuéramos hojas, y nos posará finalmente donde debemos estar, en el momento preciso...
Cuando algo termina, es que termina...
Justificarse ante el cambio que supone una etapa recién terminada es lo peor que podemos hacer.
El inconsciente "sabe" perfectamente que acabó un ciclo de cosas (por llamarlo de algún modo). El consciente "resiste" y se resiste al cambio: -No puede ser que ya no tenga ganas de "x" cosas, cómo puede suceder que no me atraiga más la idea de hacer "x" cosas...Ya no soy el mismo, debo encontrar una solución, igual es que estoy enfermo.
No queremos reconocer el cambio, no admitimos ni aceptamos el viraje del rumbo vivencial.
Las resistencias a los cambios provienen tanto de nosotros mismos como de las ideas y normas a que nos sometió y nos somete nuestra familia, nuestra genealogía. Se nos impone una manera de hacer y de actuar "cuerda" y conforme a sus bases arcaicas e inamovibles: una persona (un miembro) de esta familia, de esta sociedad, "debe" mantener un comportamiento "recto", constante y sin variaciones. Una persona cuerda debe tener una conducta ortodoxa, sin altibajos, ni mucho menos extravagancias.
A todo eso estamos sometidos desde infantes. Se nos ha marcado a fuego con todo lo que "debemos" ser y hacer. Por eso nos resistimos tanto a los cambios "naturales" en nuestra vida.
Lo normal, lo natural y espontáneo se ha pervertido por parte de esta sociedad mediocre y gregaria.
O estás con nosotros -con todos- o te aislamos y te conviertes en oveja negra (discurso muy dicho y nombrado, por eso no me extiendo en el comentario).
Hace poco tiempo le comentaba a un amigo lejano (vive en Estados Unidos), con cierta melancolía y hasta quizá tristeza, el posible cambio en mi vida que no hice, ya hace mucho tiempo. Él me contestó lacónicamente: -Acéptalo...
Es buena idea -quizá hasta sea la mejor terapia-, aceptar lo que nos suceda y también lo que no nos suceda- y aceptar el cambio y la situación. Siento que es algo profundo, reparador. Aceptar no significa claudicar ni someterse a uno mismo (en este caso), antes bien es armonizarse con uno...Aceptar el movimiento, aceptar el cambio, aceptar la mutación...Y ser conscientes del "no movimiento", en momentos determinados, que deberán dar paso a ciclos cambiantes, a su debido tiempo.
Mantenerse en el propio "centro" en medio de las circunstancias...
Máscaras...
La vida cotidiana nos "exige" que nos cubramos con las caretas/máscaras; paradójicamente, asi somos "reconocibles" por lo social, por lo normativo. Y es que la Norma exige máscaras...
Un individuo sin máscara NO es reconocible; es un fuera de la ley, un orate, un perturbado que, si tiene suerte, se le exigirá una suerte de "readaptación social" y, si no la tiene, se le apartará, se le retirará del Sistema por diversos métodos (el muestrario metodológico por el que se "apartan" individuos es muy amplio). Retiro: Blade Runner/ Adaptación "social": La Isla del Doctor Moreau.
Efectos de actuar "sin" máscara protectora, o sin "disfraz", que viene a ser lo mismo:
Se altera el "sistema normativo"; acaece un "fallo del Sistema" (un fallo en la Matrix sistémica).
A uno le mirarán como bicho raro (a veces, hasta como sujeto peligroso; con peligrosidad inminente)
En el mejor de los casos, se le ignorará.
Hay algún valiente que viva sin máscara? Son pocos...
CREATIVIDAD- ACTUAR SIN MÁSCARA, SIN DISFRAZ= PELIGRO SOCIAL!...
sábado
Charla (siempre imaginada) con José Argüelles...
El planeta ya no aguantaba más. Es la lección que tenemos que aprender. Oír el lamento de la Tierra que nos advierte que no puede seguir soportando maltrato. Su respuesta es obvia. Replanteamiento de la sociedad y el respeto debido a "La" que nos soporta por tantos milenios.
Humildad, saber entender, pacificar y limitar las diferencias, saber dar "asistencia" al prójimo. Usar "sabiamente"/éticamente lo producido. No abusar de nada. Ser frugal, entendible; ser modesto y santificar cada acto que hagamos, por nimio que nos parezca: estas son las verdaderas ofrendas para el cambio necesario.
El toque de alerta está a nivel máximo: no aprendimos, por eso el "cierre" estructural está siendo tan letal.
La propia Tierra es la que ha desencadenado el virus; el programa final para limpiar y reorganizar los cimientos geográficos y sociales desde su base.
Soportar los cambios, no hay mucho más que decir. No se trata de hacer planes a futuro (las planificaciones egoístas acabaron),se trata de esperar la respuesta que nos esta dando día a día el planeta y aceptar con humildad y paciencia sus respuestas, por duras que estén siendo.
Tomarnos el tiempo suficiente para reflexionar, para meditar, para limitar nuestras necesidades superfluas y quedarnos con lo básico. No necesitamos tanto, simplemente podemos vivir, coexistir, con lo imprescindible.
Diversifiquemos nuestras actividades, ampliemos el "espectro" de las mismas, hagamos que todos participen, que nadie se quede fuera. Respetemos y demos un papel fundamental a los débiles y despojémonos -los ricos- de lo que no es necesario.
La respuesta es dura y se demuestra como tal. El arma nuclear en forma de pandemia. Aprendamos de esta lección máxima. Era necesario que se diera. Hemos tocado como sociedad mundial. Aprendamos de ello. Vivamos y entreguemos el valor de lo que hacemos a la madre Tierra, con toda la humildad y con todo el respeto.
Aprendamos de los animales, que nos están dando una lección de comportamiento. La verdadera inmunidad viene del saber entender la humildad. Los inmunes son los humildes.
Perdonemos diariamente. Expandamos el perdón a toda la Galaxia y ella nos devolverá con creces la dosis que necesitamos para entender lo que nos ha sucedido.
Utilicemos las bendiciones recibidas para entender este proceso. Gracias...



