jueves

La Muerte como compañera...

Saber morir es saber vivir, y viceversa. 
Recuerdo cuando un amigo de México, licenciado en Física por la UNAM, me dijo que ya había quemado todas sus titulaciones universitarias; todos sus curriculums de vida. Ya no le quedaba casi nada, prácticamente ya no tenía pertenencias absurdas. 
Decidir despojarse de cosas materiales es un buen inicio cuando te ha "tocado" la presencia de la Muerte. El "toque" de la Muerte -cual si fuera un absurdo "toque" de facebook- es decisivo y espontáneo. Te "toca", así, de súbito, simplemente. Te dice: -Hey (Güey), aquí estoy; he estado siempre aquí, contigo. Mírame bien, que siempre me has evitado y nunca has querido verme a la cara. Todavía no es tu tiempo, pero llegará. No te preocupes, que cuando estés próximo al "viaje", de alguna manera te avisaré; lo sabrás, de algún modo. Por el momento, me has visto y eso importa. Te has hecho consciente de Mi, y eso te aportará -aunque no lo entiendas ahora-, alegría de vivir. Puedes "incorporarme"/ in (de adentro) corpo (en tu cuerpo). Así, de este modo, te sentirás completo. Y jamás te has sentido completo hasta este momento en que has decidido "verme". 
No soy tan terrible, formo parte de ti. Tampoco tomo posesión de ti, simplemente te acompaño como parte necesaria y como recuerdo diario: tal es el precio por haberme "encarado" firmemente y sin el miedo pueril de todos tus congéneres. Éstos sí están muertos de miedo, porque todavía no han podido verme. Por eso me temen. 
Tu nivel de consciencia te ha permitido vivir el momento sagrado de reconocerme; seas bendito, en este sentido. Tu vida cambiará decisivamente porque me tendrás cada día en el punto de mira y cada acción tuya tendrá un sentido pleno, pues la verás como efímera, cambiante, sin trascendencia, sin importancia. Colmaré de sentido cada actividad que hagas, pues pensarás que puede ser tu última acción en la Tierra, y eso es un acto sublime. Al recordarme, te conviertes en un Ser Completo. No puede existir nada más aparte de esa "complitud". 
La Muerte como compañera. como decían los antiguos shamanes de México. Ahora se comprende bien este vínculo. La Muerte guiando los actos de uno mismo. 
La Muerte como Vida. No se puede pedir nada más...Llegas a la madurez plena; ya era hora!
Hagamos pues una fiesta eterna...


Preliminares a cumplir cuando ya se ha sido "tocado" por la Muerte:
Emular a mi amigo mexicano, es decir, despojarse de todo "lo absurdo material". Que no te limiten tus papeles de vida: escuela, familia, trabajo, etc. 
Este primer preliminar te permitirá -con tiempo- "borrarte emocionalmente". El "borrado" emocional puede bien ser la segunda preliminar. Borrarse uno, le permite acceder "desnudo" a una realidad nueva; una situación donde todo es completo en sí mismo y que, a su vez, todo lo que uno hace, carece de sentido, ya que en el mismo momento de "hacer algo" se "termina". No hay ya conexión entre los actos que se hagan, aunque por un tiempo siga pareciendo que sí existe tal conexión, pues es parte de un bagaje antiguo que se sabe ya muerto.
El borrarse a uno mismo podría representar también el "borrar la historia personal" (aquí me remito a cualquier pasaje de los libros de Carlos Castaneda sobre este tema), 

Cuando se cumplen estos preliminares, uno se siente cada día más rejuvenecido, más completo -ya digo-, más "nuevo" (incluso puede que físicamente rejuvenezca). Tal es el "trato" que se ha hecho con la Muerte. 
No hay hechizos, no hay magias, no hay pactos (los pactos sólo los hacen los ignorantes, los egoicos, los mentirosos, los hipócritas, los arribistas, los simples, los lameculos, los que siempre quieren algo a cambio; es decir, casi todos...)
El vivir plenamente, con este influjo logrado, no tiene precio. Otro amigo querido -que ya no está-, me decía siempre: vivir sin sufrir por banalidades mundanas no tiene precio.
Y uno "embarca" y decide vivir...con la presencia eterna de la Muerte como compañera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario