lunes

Cuando "pesa" la familia...



Uno cumple años, y la familia sigue "pesando"...
Tiéndete en el suelo, coloca una mano en tu bajo vientre y otra en el plexo cardíaco. Invoca a quien quieras de tu familia, estén vivos o muertos. Respira tranquila y profundamente, sin forzar nada. A poder ser, exhala por la boca, inspirando por la nariz. No te incomodes, simplemente siente tu presencia en el suelo.
Cierra los ojos, algo sucederá tarde o temprano. Se presentará alguna visión, algún sentimiento, alguna sensación pesada o extraña, quizá doliente. No la evites, deja que se manifieste, pues va a terminar esfumándose o agotándose. A la sensación puede que le siga un mensaje, una invitación a hacer algo, una palabra, un ruego...un nombre quizá.
Sigue la "comedia", no la cortes. Es importante permanecer respirando tranquilamente. El trabajo se terminará cuando lo sientas sin ninguna duda. No hay tiempo que se marque. Precisamente el tiempo desaparece cuando estamos inmersos en este "teatro", pues entramos en una dimensión donde todo tiende a compensarse y a arreglarse, prescindiendo de barreras espacio-temporales. 

Entrar en contacto con los ancestros, con la familia, de manera consciente y profunda, implica siempre una supresión de las barreras temporales.
Insisto que la tendencia "universal" siempre tiende a que los errores, frustraciones, traumas sufridos de cualquier tipo, incluso las muertes no naturales, como los suicidios, asesinatos, accidentes "extraños", muertes prematuras, etc, se corrijan de manera correcta. 
 Nosotros no podemos determinar el resultado de nada, no podemos corregir nada de lo acontecido. Es la tendencia "universal" la que se encargará, en su justa medida, de tal "acto"; y éste será siempre el adecuado para nosotros, en tiempo y lugar perfecto, precisamente porque no existe el tiempo. 

Estemos atentos a los mensajes que recibamos. El trabajo concluye cuando lo sintamos terminado efectivamente. Los efectos del mismo, se desarrollarán en el tiempo, tardando lo que sea adecuado para nosotros, según lo que ocurriera en nuestro pasado. 
 Podemos continuar cuando nos sintamos de nuevo preparados, pudiendo reanudar el mismo trabajo o bien empezando otro, si así lo sentimos.
 Se trata de "soltar lastres" sufridos que ya no nos pertenecen pero que quedaron incrustados en alguna memoria antigua. Trabajando de este modo, abrimos la memoria con la llave correcta y la desactivamos.

Nuestros ancestros no son más que memorias que han quedado enquistadas en nuestro inconsciente. Estas memorias ancestrales -cuando es necesario algún proceso correctivo- "pugnan" por salir y nos lo van indicando a lo largo de nuestra vida a través de señales: visiones, sueños, enfermedades, dolores diversos, presentimientos, etc. Estos "indicadores" son los que nos dicen que algún proceso correctivo es necesario que se haga. 
 
No hay malas acciones, ni acciones virtuosas. Todo tiende a la "compensación" para "arreglar" nuestra vida. Cuando no haya vida actual, no habrá ya que compensar nada. En todo caso, es muy probable que continuemos en vidas posteriores por si quedó algo no solucionado que requiera "solucionarse" a futuro y bajo circunstancias diferentes. Este ejemplo está muy fuera de nuestro alcance vivencial, por eso es necesario dejar fluir los procesos para que -por ellos mismos- se "arreglen" a su tiempo debido.

Somos una unidad perfecta con el "tiempo sin tiempo ancestral", y por eso nuestra herencia es ser perfectos, en tiempo perfecto. 
Lo que corrijamos con este trabajo redunda también en beneficio de nuestra familia, de nuestro árbol genealógico. Somos uno con todos ellos, con todo Él...






 

 




No hay comentarios:

Publicar un comentario