Después de estos sueños inicié un período oscuro personal. Al pasar el tiempo entiendo que sólo yo tenía/tengo la solución. Hay que entregarse de lleno, sin reservas, sin excusas y sin resistencias, a los procesos.
Opinión de CG Jung (siempre "creada" por mi imaginación):
El hemisferio derecho cerrado; o bloqueado. No "ves" por el hemisferio derecho. Hay una tapa blanca en el ojo, o lo que defines como una cortina opaca.
El miedo, la sensación a tener en cuenta. Existe miedo a no "ver"; miedo a no ver más con el ojo derecho. Sin embargo, puedes descorrer el velo, finalmente, y observar una profundidad vacía. Lo inmaterial se conceptualiza en el ojo derecho. Lo inmaterial no tiene nombre ni dominio preciso; está, simplemente y por siempre.
Somos luz, somos profundidad; somos la "negrura"/nigredo que abate y que "contempla" el ojo. El miedo responde al terror del enfrentamiento con la obscuridad "derecha", esto es, con la creatividad y las pulsiones puras de la"Sombra".
El ojo izquierdo, lo racional, no tiene problema -está comprobado en el sueño-. Es el ojo derecho el que "teme" no "ver", y el que "teme ver", al mismo tiempo.
Si provocaras un sueño lúcido, verías que el hemisferio derecho es capaz de ver lo que no quieres ver. Los potenciales deben estar equilibrados para tener la "cordura creativa" necesaria para lograr el equilibrio mental y físico. No es sólo "lo mental" lo que se equilibra con ambas visiones físicas correctas, sino también la homeóstasis corporal.
El bloqueo del ojo derecho, del hemisferio derecho, fue un aviso de que necesitabas esa visión para equilibrar el organismo entero. Sucedió a modo de alerta brusca, porque no te dabas de esta necesidad.
Lo negro de la visión "destapada" es la sombra actuante. Si realizas tu "sombra" te actúas en ti mismo, en esencia. Se logra un equilibrio psicofísico...
El individuo completo es el que tiene sus centros (hemisferios) en armonía; el que "ve" por "ambos lados" -por decirlo así-.
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