Hice una inmersión al pasado -sin querer- que continúa. Uno pisa físicamente sus territorios pasados, los observa, se ve inmerso en ellos. Una bruma pesada y densa lo envuelve todo; la mente no piensa con claridad ya que el influjo brujesco de antaño es muy poderoso.
¡Qué se saca en claro de estas experiencias? Precisamente que no hay que abandonarse a ellas. No sirven para nada. Lo que sucede es que el "pasado" de todos se alimenta de la energía propia de cada uno. El pasado es vampiro. Depende de nosotros para su subsistencia. Hagamos las paces con él, lo bendecimos, pero no regresemos a su influjo. Quitémonos su hechizo y la bruma espesa se des/hará...
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