Usualmente, la etiqueta "trans" se adopta para marcar un género concreto, para transgredir la norma "estándar" de usos y costumbres sociales, por decirlo así. Pues haciendo esto, queriendo combatir la norma imperante, se acaba también siendo "grupo" y formando otro contenido de normas paralelo. Se quiere acabar con "la bestia" pero se construye otra. Lejos de salir del marco complaciente y represor se termina construyendo otro grupo, igualmente represor e igualmente fiero.
Ser trans/normal es transgredir la normalidad; sin etiquetas, aunque necesariamente se cree una, para conceptualizar la idea. Después de esto, no deberían existir límites de actuación ni de expresividad, respetando únicamente la ética personal, el nivel de consciencia acrecentado.
¿Cómo se "acrecienta" la consciencia? Precísamente siendo trans/normal. Es todo un proceso "sagrado", pues la expresividad y la creatividad son "sagradas"...


No hay comentarios:
Publicar un comentario